Testimonio AA.

Estaba muy aferrada a esa persona, aquí en CEPAM entendí que uno debe ser libre. Me ayudaron a despertarme a entender de que la vida no es de maltratos o agresiones, que nosotras podemos salir adelante siempre. Debemos luchar por nuestro bienestar, sentirnos seguras y orientadas. Ahora me siento muy bien, antes tenia miedo y temor, eso ya cambió. Tomé la decisión de seguir adelante, gracias a la psicóloga de la fundación entendí que yo decido si quiero vivir bien o de maltrato. Me enseñaron a perdonar y ser fuerte.